miércoles, 23 de mayo de 2012

Acción en Red


Es una ONG que se encuentra presente en distintas comunidades del estado español. A las personas y colectivos que forman Acción en Red les une un mismo impulso moral, es decir, una aspiración compartida, la de contribuir para que se produzcan cambios en las sociedades.

Acción en Red, lo que pretende, es que se lleven a cabo transformaciones sociales y políticas que apunten hacia una mayor igualdad y hacia una mayor justicia social, a que se promueva el desarrollo de la solidaridad en todas sus dimensiones y a que garanticen un modelo que respete al medioambiente. Además, entre sus demandas, está la de luchar por unas transformaciones que profundicen y extiendan la democracia, que garanticen la libertad individual y que protejan los derechos humanos. En definitiva,  lo que Acción en Red busca, es que la ciudadanía se manifieste a favor de transformaciones sociales, políticas e ideológicas que ayuden a mejorar  la sociedad.  Es decir, que la ciudadanía no se resigne a lo que está establecido, si no todo lo contrario, a que luche por un verdadero cambio. 

En la actualidad, Acción en Red es una ONG que entre otras cosas, se dedica a trabajar con diversos campos sociales. Entre ellos están: las personas inmigrantes y su integración; la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres; contra la violencia de género; a la actividad ecologista y la defensa del medioambiente; a la solidaridad y cooperación; a la protección de los derechos a personas marginadas o que sufren exclusión; a la defensa de los derechos laborales, sindicales y socioeconómicos de las personas; al desarrollo de iniciativas culturales y de  difusión de ideas…etc.  Se trata de una asociación bastante unificada en la que sus integrantes trabajan duro para conseguir un mejor bienestar entre las personas que forman la sociedad.

De todas las actividades que realiza esta asociación, hay una que para mí es de gran importancia: el voluntariado. Puesto que, muchas de las necesidades y problemas a los que se enfrentan las personas sin hogar se ven menguados gracias a la ayuda que reciben de estas personas.



Bibliografía.

http://www.accionenredmadrid.org/spip.php?rubrique38

Mujeres en calle


El informe anual, con fecha de 2002, del observatorio Español de los sin techo, expuso que: `` las cifras de personas en esta situación aumenta cada año, produciéndose, además, un incremento relativo continuado de mujeres´´. Asimismo, existe una preocupación ``por el número creciente, en términos relativos y absolutos de las mujeres sin en hogar en la mayoría, si no en todos, los países europeos. Lo que no debemos olvidar y que se ve reflejado, sobre todo, en los países en vías de desarrollo, es que la mujer por el hecho de ser mujer tiene desde su nacimiento un pie dentro del territorio de los excluidos.

 Según las cifras, un 1.8 de las personas que se sitúan en España por debajo del umbral de la pobreza, viven solas; de éstas, 7 de 10 son mujeres, la mayoría de avanzada edad. El 84,4% de las personas pobres mayores de 55 años que viven solas son mujeres. Esto se debe, a que sus pensiones de jubilación o vivienda son de una cuantía tan baja que, con frecuencia, viven en situación de penuria económica. Hecho que hace que estas mujeres acaben en la calle dada la falta de recursos económicos.

Las personas que se encuentran en la calle, no suelen aceptar los recursos ofrecidos, sobre todo, por su lejanía. Puesto que, están acostumbrados a vivir en ese lugar que el hecho de tener que desplazarse les produce miedo e incertidumbre. Además, estas mujeres prefieren estar en la calle que en un albergue, porque según las biografías que leído de mujeres en calle, la incomodidad en los centros suele superar a la que hay en la calle. Me explico, los centros suelen albergar a muchas mujeres y cada una de ellas con distintas problemáticas, algunas más duras que otras, como son los trastornos psicológicos, lo que hace que entre ellas se produzcan conflictos que llegan a ser totalmente inaguantables, dando lugar al abandono del centro.  

Lo que me parece curioso es que mujeres que están en calle han recibido una vivienda por el IVIMA, pero al cabo del tiempo las abandona y vuelven en la calle. Existe una respuesta a esto y es que ellas necesitan la socialización, las palabras y el refugio que  la calle les da.  Pero, sobre todo, como he dicho anteriormente es el miedo lo que les hace dejarlas, ya que tener una casa representa un pie fuera del universo de la exclusión. Y estas las reconoce. Y le reconocen.

Señores y señoras, por supuesto que las viviendas de protección oficial son necesarias. De hecho, la vivienda es un derecho inalienable bien tipificado en nuestra Constitución como un derecho fundamental, pero esto no resuelve la problemática, no solo de techos y subsidios sociales vive la mujer. Se dice que un sin hogar, es el que carece de vivienda. Y amén. Pues no, señores y señoras hay más que eso, más donde excavar.

Antes de comenzar en profundidad con las mujeres en calle hay algo que me gustaría resaltar y es realidad lo que me ha llevado a escribir sobre ellas. Se trata, de que las mujeres conforman la mayoría de la población pobre del planeta. Las mujeres y las niñas constituyen el 70% de la población que vienen en la pobreza, representan dos tercios de las personas analfabetas y, por su condición de género, tienen limitado el acceso a la educación, salud y otras necesidades sociales básicas. Además, tras tres décadas se ha llegado a la conclusión que la mujer sufre una mayor incidencia de la pobreza que el hombre, su pobreza es más severa, y que las mujeres solteras cabeza de familia son las que más están en esta situación de pobreza.

El sinhogarismo femenino es una realidad muy compleja. Para la sociedad, estas son invisibles, ignoradas, con el amargo cartel de ``crónicas´´ de por vida. Cabe mencionar, que el número de mujeres en calle es menor que el de los hombres, se refleja sobre todo, en el número de plazas que hay en el centro de acogida para personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid, siendo de 269 plazas, 186 para hombres y 83 para mujeres. Las mujeres consiguen salir antes de la calle que los hombres, pero no solo por su fuerza psicológica sino también porque estas acuden a otros recursos, como son la prostitución.  Dejan de ser mujeres en calle para pasar a ser mujeres de la calle, puesto que con ese ``trabajo´´ consiguen los recursos que antes eran inexistentes.

Según las biografías leídas por mujeres en calle, lo más duro para ellas es llegar a perdonarse a sí misma por haber caído en esa situación y la forma en la que cayeron. Durante su relatos comentan que de las personas homosexuales que viven en la calle nadie habla y que ellos sin que lo han llegado a pasar muy jodido y su vulnerabilidad es mayor que la de cualquier otra persona que se encuentra en situación de calle. Lo que más me sorprende es como ellas se preocupan más de las otras personas que están en su situación que de ellas mismas.

Muchas de las mujeres que hoy en día transitan por las calles, son mujeres que van huyendo de los malos tratos recibidos por sus parejas. Sin embargo, y por desgracia, en la calle vuelven a tropezar con el mismo estorbo que las ha martirizado durante años, es decir, con esos hombres que se arrancan de dentro sus frustraciones golpe a golpe, sobre ellas. Según los datos encontrados un 4,2% de las mujeres entrevistadas en el 2000 habían sido víctimas de malos tratos, es decir, 640.000. Pero años más tarde las cifras aumentan a un 12,4%, alrededor de 1.800.000 mujeres españolas han sufrido maltrato. Según ciertos estudios, las mujeres sin hogar constituyen ``el grupo con una probabilidad más alta de mantener relaciones sexuales y prácticas de riesgos forzados, con gran diferencia sobre los otros grupos. Pero estas luchan pasa salir adelante y sobrevivir y sobre todo, para no permanecer durante más tiempo de rodillas. Además, otra de las cosas a las que se enfrentan es que el hecho de ser una mujer maltratada y encima si tiene problemas con el alcohol, se toman el derecho de tenerlas de un lado para el otro si saber donde en realidad pueden ubicarlas. Al final, la mayoría de ellas suelen ser ubicadas en centros de acogidas para personas sin hogar, lo que conlleva tener ya una etiqueta cara a la sociedad, la de sin hogar.

Hay una diferencia entre los hombres y las mujeres en calle y es su fortaleza. Ellas se levantan una y otra vez, se vuelven a llenar de determinación por salir de esa situación en muchas ocasiones oscura. Luchan, batallan, pero por muchas razones que de desconocen dada la falta de estudios y de información sobre las mujeres en calle, estas vuelven a caer.

Palabras de mujer en calle: ``tras mucho tiempo en la calle acabamos siendo inmunes a las malas palabras y terriblemente vulnerables a lo gentil´´.

Otros de los factores que hace más vulnerable a la mujer y más proclive a caer en una situación de sinhogarismo es, la carencia de familia. Pero más que no tener familia, es el hecho de no tener fuerzas para satisfacer hoy por hoy las expectativas familiares. Una de las cosas que se les ha inculcado a las mujeres de nuestra sociedad, es que ellas son  las ´´constructoras´´ de hogar, teniendo como por así decirlo la obligación de crear ese ambiente armónico donde los demás llegan y descansan. Esto me demuestra que todavía se vive en una sociedad machista, donde las mujeres siguen teniendo la obligación de satisfacer esas reclamaciones.

Hoy en día, encontramos nuevas habitantes que deambulan por las calles. Entre ellas están: mujeres jóvenes o de mediana edad maltratadas, separadas o divorciadas, así como mujeres muy jóvenes que llegan a las calles por problemas con las drogas. Además, otras mujeres entran a formar parte de la triste y oscura vida de las calles, están son las inmigrantes que por distintas situaciones se han visto obligadas a tomar las calles.  Cabe mencionar,  que a la hora de pedir recursos una de cada tres mujeres es inmigrante. Pero sobre todo, he de señalar que ellas están en una situación mucho más vulnerables, sobre todo por la falta de ``colchón´´ y por la falta de fuerzas para seguir luchando contra las puertas contra esas puertas que día tras día se cierran frente a ellas, sin darles una solución a su problema.

En los últimos estudios realizados, las cifras de mujeres sin hogar van en aumento, siendo en 2005  de un 17,3% y en 2008 de un 20,8%. A raíz de la crisis económica que está viviendo España desde hace cuatro años, no quiero ni pensar el aumento que se habrá producido en este sector.

Las cifras sobre mujeres sin hogar en nuestro país, se refieren sobre todo a esa exclusión visible, a esas mujeres que finalmente acuden a los recursos específicos para personas sin hogar. Pero no hay que olvidar que la exclusión femenina tiende a ser más invisible que la de los hombres.

`` Es hora de abrir una puerta a la esperanza. Y que la vida en la calle deje de ser una obligación, una imposición o una caída. Sería bonito que sí, que realmente, los habitantes de las calles fueran únicamente aquellos que han tomado esa opción. Los que así lo han elegido´´.

Bibliografía

-          Enrique Cuesta, miembro y responsable en el área de Personas sin Hogar en la asociación Acción en Red.

-          Sánchez ,M. Sólo o Luna. Treinta Cartas a una dama sin hogar. Fundación RAIS.

-          http://www.inmujer.gob.es/ss/Satellite?pagename=InstitutoMujer%2FPage%2FIMUJ_Home.








martes, 22 de mayo de 2012

CAMPAÑA EUROPEA POR LOS SIN HOGAR


En 2010 decenas de entidades sociales de la Unión Europea dieron comienzo a la Campaña de las Personas sin Hogar “Nadie sin Derechos. Nadie sin hogar”. En ella participan, entre otras, Cáritas Española, FACIAM y la Federación de Entidades de apoyo a las Personas Sin Hogar (FEPSH- antigua Feantsa España) y FEANTSA Europa (Federación Europea de Organizaciones Nacionales que trabajan con Personas Sin Hogar). Su lema es “Acabar con el sinhogarismo es posible”.
Este movimiento social se remonta al año 2007, cuando las entidades sociales miembros de FEANTSA Europa comenzaron una campaña dirigida a lograr el compromiso del Parlamento Europeo de aprobar una Declaración para terminar con el sinhogarimo en el año 2015. Esa Declaración, que fue alcanzada en abril de 2008, sería más tarde asumida por Consejo de la UE.

Cinco propuestas para cinco años: 2010-2015
Dentro de esta campaña a cinco años, las entidades promotoras de la misma se han marcado distintos objetivos anuales:
Año 2010: En el año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social, se pide  la coordinación y creación de un Pacto de Estado por la Inclusión Social.
Año 2011: Las personas sin hogar, indocumentadas en muchos casos, no pueden quedar fuera de nuestro Estado de Derecho. Se pide que, en la creación de leyes y normas, se contemple esta realidad de la exclusión máxima social, disminuyendo la burocracia administrativa y las exigencias documentales.
Año 2012: Ante la falta de homogeneidad entre nuestras Comunidades Autónomas, se pide la creación de un sistema de ingresos mínimos garantizados como derecho subjetivo de toda persona
Año 2013: Se pide que se garantice un Sistema Nacional de Salud equitativo (universal, gratuito y accesible) con extensión y calidad para todos, nacionales y extranjeros; y una especial sensibilidad en el ámbito de la Salud Mental.
Año 2014: Se pide que el Estado español ratifique la Carta Social Europea Revisada de 1996 donde se incluye el derecho a la vivienda en el articulo 31. A su vez, la firma y ratificación del Protocolo Adicional por el que se establece el Sistema de Reclamaciones Colectivas de 1995.
Año 2015: Finalización de la Campaña Europea “Acabar con el sinhogarimo es posible”: nadie durmiendo en la calle.

Se pretende centrar la mirada de la opinión pública en las dificultades de estas personas para acceder a derechos básicos, como la vivienda, la salud (con especial dedicación a la salud mental) y la justicia, además de incidir en la necesidad perentoria de establecer una renta básica universal en nuestro país.
Se llama, además, la atención sobre el nuevo perfil de las personas sin hogar que se está detectando como consecuencia de la crisis: hombres en su mayoría, solteros, tanto nacionales como extranjeros; con mayor nivel de estudios y de edad media más elevada; y que dicen estar viviendo en la calle a causa de la pérdida del empleo.
Tenemos delante de nosotros un objetivo quizás irreal, utópico. Pero el mismo en muchos países. Seguramente el año 2015 sea más que un final, un comienzo, porque nos ayuda a todos a poner voz y mirada a los silenciados e invisibilizados de la sociedad.
Las Campañas de las Personas sin Hogar, los Días de los sin Techo de estos cinco años, volverán cada mes de noviembre, a gritar ante la sociedad, ante todos nosotros, que todo ser humano tiene derecho a vivir su dignidad, única, esencial, irrepetible e imborrable.

Entrada realizada por: ANDREA GALMARINI GARATTONI

lunes, 21 de mayo de 2012

Testimonio de un sin hogar.


El pasado 13 de Abril de 2012 tuve la oportunidad de entrevistar a un señor que durante un período de su vida estuvo en exclusión social y vivió en las calles, sin techo, sin hogar. Esta es su historia:

Paco, 37 años, encargado de obra civil. Vivía en Zaragoza hace 4 años, de dónde es y dónde tenía a su familia. Se divorció de su mujer (ella le dejó por otra persona) con quién tiene un hijo pequeño de ahora 12, entonces 7. Al divorciarse a Paco le tocó un régimen de visitas muy limitado y además le destinaron en el trabajo al norte de Aragón, así que para pasar más tiempo con su hijo se despidió de su trabajo y compró con el paro que le dieron de golpe un bar al lado del colegio del niño. De esta manera Paco podía ver a su hijo cada día, pues el niño en vez de comer en el comedor escolar, comía con él y después de las clases pasaban tiempo juntos haciendo los deberes hasta que la madre salía de trabajar y le recogía. Con la crisis comenzó a disminuir la clientela, que era sobretodo trabajadores de una obra y de una empresa constructora que había allí cerca. Paco cada vez tenía menos ingresos así que no pudo continuar pagando su casa. Entonces comenzó a vivir en su propio bar, dónde seguía pasando tiempo con su hijo, pero claro, ya no podía tenerle los fines de semana debido a las circunstancias. Los ingresos cada vez fueron bajando mas, y a pesar de que Paco intentó buscarse las mañas para mantener abierto el bar, llegó un día en el que no tenía ya para comprar nada que ofrecer a los clientes. “El problema es que tú te ves venir las cosas, pero no quieres verlas, no asumes lo que está ocurriendo” me explicaba él. No contaba con apoyo familiar, pues su madre había enfermado y fallecido años atrás, igual que uno de sus hermanos. Su otro hermano estaba en paro y con tres hijos y con su padre no tenía buena relación. Algún amigo o amiga le ofrecieron quedarse en sus casas durante un tiempo, pero Paco sabía que probablemente eso no sería una situación temporal y no podía abusar de la hospitalidad de sus conocidos en una situación tan grave. Había llegado el momento en el que Paco estaba literalmente en la calle. Obviamente no quería que su hijo y sus conocidos le vieran de esa manera, así que con los últimos 40 euros que le quedaban cogió un bolso con algunas de sus pertenencias, subió a un autobús y vino a Madrid. Era Agosto de 2009. Una vez aquí preguntó por un comedor social y le indicaron el de San Vicente de Paúl, perteneciente a Cáritas, en la glorieta de Iglesia. Hizo cola toda la noche y al día siguiente tras hablar con la trabajadora social consiguió una tarjeta para comer cada día allí. Además también tenía derecho a duchas los Lunes, Miércoles y Viernes. En este centro podía pasar todo el día, pero él tenía que buscar la forma de sobrevivir y comprendió que la manera de hacerlo era pidiendo en la calle. Así que aconsejado por otras personas sin hogar hizo un cartel en el que contó su situación ‘23 años cotizados y por ser autónomo estoy sin paro y sin ningún tipo de ayuda social durmiendo en la calle’. “Me acuerdo el primer día, me costó muchísimo ponerme…muchísimo muchísimo muchísimo, porque me daba un mal rollo… y me daba vergüenza hasta mirar. A la hora o así me levanté porque no podía…no porque no me estuvieran echando, sino porque no podía…”. Paco se hizo su propio horario, por las mañanas iba en busca de trabajo (aunque resultaba imposible ser contratado en ningún lugar porque para ello tenía que desplazarse por la ciudad en muchas ocasiones a sitios muy lejanos, y no tenía medios para hacerlo excepto su propio pié), y al medio día se ponía a pedir en la calle Fuencarral en horario de salida de las oficinas, “no lo veía cómo negocio, sino cómo supervivencia”. Comía en el centro de día de Cáritas y por la tarde se aseaba o lavaba su ropa en los baños públicos. Así estuvo durante un año. Dormía en un parque cerca del centro, dónde él era el único español y todos los demás que allí dormían eran rumanos. Consiguió hacerse respetar por ellos pero no buscaba ninguna relación de amistad y mantuvo siempre las distancias. El período más duro fue en Navidad, para él fue un “tortazo moral”. En Noche Buena recaudó en la calle pidiendo 200 euros. Después entró en la campaña de frío para no dormir en la calle y en primavera volvió a parque.  En una ocasión la policía le quitó todas sus cosas que estaban guardadas en una bolsa y cuando volvió al parque no encontró nada. Se habían llevado las pocas cosas de valor que tenía: fotografías personales, títulos, documentos… En primavera las monjas del centro le ofrecieron a Paco trabajar cómo voluntario en el mismo centro dónde comía cada día: abrillantando el suelo y ayudando en tareas de mantenimiento. A cambio Paco recibía propinas y algo de alimento. Esto era muy importante para él porque le mantenía ocupado. Tras unos meses allí de voluntario las monjas le ofrecieron un contrato de media jornada que aumentaron a 8 horas después de nos días. Para Paco eso fue su liberación, la mano que le hacía falta y sin la que nadie logra salir realmente de la situación de indigencia. Alquiló una habitación en un piso compartido y poco a poco se repuso. Esto ocurrió un año después de su llegada a Madrid. Poco a poco su situación fue mejorando y ahora, pasados 3 años, vive sólo en un piso y va a visitar a Zaragoza a su hijo siempre que puede. Sigue empleado en el centro de Cáritas y está seguro que si no fuera por la ayuda que las monjas le dieron y la oportunidad que le ofrecieron, le hubiera sido imposible reinsertar de la calle. “Una vez que estás en la calle, si no hay alguien que te eche una mano, es inviable salir, es inviable..”.

Tras hacerle la entrevista a Paco quedé muy sorprendida de la dureza con la que hablaba del tema, y la naturalidad que tenía al contármelo. Pocos fueron los momentos durante la hora y media que estuvimos hablando, en los que le ví algo más abatido contándome alguna situación en concreto: cuando tuvo que sentarse a pedir por primera vez, el recuerdo de aquellas Navidades, al hablar de su hijo… Me explicó que la calle te hace más fuerte, más duro pero también más desconfiado. En mi opinión Paco es una persona con mucha fortaleza que no se dejó arrastrar por la depresión que provoca una situación así, ni por el alcohol u otras sustancias para olvidar dichos problemas.
Paco me contó que lo que le daba fuerzas para seguir era pensar en su hijo y en que un día pudiera recuperar una vida normal que compartir con él como en el pasado. También es cierto que por fortuna Paco sólo estuvo durante un año en la calle, el año mas duro de toda su vida en el que descubrió qué es realmente sufrir la necesidad y la angustia de no poder cubrir necesidades básicas de manera completas tales como el comer. Pero me pregunto cómo hubiera sido su vida si no hubiera reinsertado “tan rápido” y si la situación le hubiera llevado a estar durante varios años en la calle. ¿Hubiera seguido con la misma fortaleza o se hubiera dejado llevar por la miseria?
Las causas que llevaron a esta persona encontrarse en exclusión social son las causas habituales que provocan la indigencia: ruptura de lazos familiares, ruptura de lazos laborales y ruptura de lazos sociales. Muchas veces una cosa lleva a la otra y sin darse uno cuenta se ve envuelto en una serie de adversidades económicas y sociales imposibles de solventar. Esta situación además suele ser traumática para la mayoría de las personas que la sufren. Normalmente no es algo que nadie pueda imaginar que le ocurra en el futuro.

Actualmente el número de personas sin hogar en España, según la fuente que se consulte, puede oscilar entre 20.000 y 30.000 personas en toda España y entre 2.000 y 9.000 personas en Madrid. El 82,7 % de las personas sin hogar son varones. La edad media de este colectivo es de 37,9 años. Casi la mitad de esta población tienen hijos (46%), aunque sólo una décima parte viven con ellos; el 30 por ciento de las personas sin hogar es abstemia y nunca ha consumido sustancias adictivas; el 37,5 por ciento llevan más de tres años sin alojamiento propio; la mitad de la población sin hogar busca trabajo; el 51,8 por ciento son españoles y el 48,2 por ciento son extranjeros; los extranjeros sin hogar llevan, de media, tres años y siete meses en España y un año y once meses en la comunidad autónoma donde se les ha localizado.

La situación en la calle acarrea una serie de complicaciones y problemas derivados de la propia indigencia que aumentan la gravedad de la situación como la farmacodependencia: la adicción a sustancias puede ser causa pero también puede ser consecuencia de la vida sin techo. La adicción más extendida en este grupo de población es el alcoholismo, pero también pueden darse adicciones a otros tipos de sustancias; problemas de salud física y mental: las condiciones de vida en las que viven pueden generar graves enfermedades. Por ejemplo, muchas personas soportan largos periodos de malnutrición, hipotermia, no acuden al médico o no tienen dinero para pagar medicamentos y tampoco cuidan su higiene. Así, existen numerosos problemas dentales, heridas infectadas y enfermedades mal curadas y cronificadas. De igual modo que las adicciones, los problemas de enfermedad mental pueden ser causa o consecuencia de la situación en la que viven las personas sin hogar. La depresión es muy común, pero también hay personas que sufren algún tipo de paranoias, o el síndrome de Diógenes.

Entrada realizada por ANDREA GALMARINI GARATTONI

miércoles, 16 de mayo de 2012

LA POBREZA EN LA EDAD MEDIA Y SU EVOLUCIÓN.

Para poder hacernos una idea real sobre el significado de la palabra "pobreza" debemos remontarnos seguramente a épocas pasadas para poder comprender su evolución y saber cómo se ha llegado a darle a éste término el significado que ahora tiene. La comprensión de la pobreza debe ser, pues, amplia.

El pobre medieval era aquel que, de manera permanente o temporal, se encontraba en una situación de debilidad, de dependencia, de humillación, caracterizada por estar privado de los medios, variables según las épocas y las sociedades, de potencia y de consideración social: dinero, relaciones, influencia, poder, ciencia, calificación técnica, honorabilidad del nacimiento, vigor físico, capacidad intelectual, libertad y dignidad personal. Vivía al día y necesitaba de la ayuda de los demás para liberarse de la pobreza.

El pobre de la alta Edad Media, aunque hubiera superado el esclavismo de la época romana, conservaba todavía su dependencia respecto a los poderosos. Desde el siglo VI al XI, el escenario donde se debaten las confrontaciones entre ricos y pobres es el campo. Era rico el que poseía tierras y alimentos, no el que tenía dinero. La pobreza estaba delimitada por la ausencia de tierras y la dependencia alimentaria.

Aunque en todos estos siglos el telón de fondo sigue siendo el mundo rural los problemas sociales sufren un cambio entre las épocas: en principio los pobres luchaban por sobrevivir, y su condición venía dada por la ausencia del tener, mientras que ya en el siglo IX, la cuestión se torna más profunda, siendo el pobre aquel que no tiene ya un lugar en la sociedad, carece del ser y no es nadie en la sociedad. 

El pobre del siglo VII ya no es el esclavo que se volvió criado, sino un campesino, un aldeano jurídicamente libre al que, aun teniendo algunos medios propios, la insuficiencia de recursos en víveres y ropa, las deudas y la integridad física, le obligan a soportar, e incluso solicitar, el patronato de un poderoso.

Esto continúa en el siglo VIII, y se crean unos contratos en los que los pobres solicitan la ayuda de los poderosos ( en cuanto a víveres mínimos de alimento, alojamiento y vestimenta) a cambio de servicio y lealtad indefinida.

A partir del siglo IX, al grupo de los pobres, que disponían de libertades y de algunas tierras, se le unió el de los indigentes, víctimas del desequilibrio de la economía rural debido, en parte, al crecimiento demográfico. Estos grupos, que vagabundeaban sin un lugar fijo, fueron de nuevo sometidos por los potentes, aprovechando la inseguridad producida por las guerras intestinas y las nuevas invasiones, así como el desorden proveniente de la disolución de la autoridad pública.

El mapa de la pobreza estaba cambiando al desaparecer los potentes y ser reemplazados por la aristocracia terrateniente. Los pobres o bajaron a formar parte de los indigentes o se integraron en nuevas formas de organización social. La oposición de los términos pauper - potens, pobre - poderoso, como expresión de la realidad social, había dejado el lugar a la de pauper - miles, cobrando un nuevo aspecto el problema de la pobreza desarmada frente al poderoso militar.

Con la revitalización de las ciudades en el siglo XI, la pobreza toma una nueva dimensión. Aunque la pobreza rural clásica sigue acentuándose debido al excedente demográfico, las hambrunas y el endeudamiento del campesino que le obligaba al abandono de sus tierras para engrosar la masa de vagabundos mendicantes que se acercaba a las puertas de los monasterios, aparece un nuevo tipo de pobreza urbana caracterizada por su anonimato y la imposibilidad de superarla; miseria tanto más sentida por cuanto que la economía de cambio le ponía ante los ojos a los pobres la opulencia del mercader y del cambista. Al concepto de pobre no sólo se opone el de rico sino también el de ciudadano.

El despertar ciudadano del siglo XII había aportado avances indiscutibles, como la absorción relativa de los excedentes demográficos y el aumento de calidad de vida, pero al mismo tiempo había creado un cinturón de marginalidad donde los pobres lo eran de una forma absoluta: los que vivían en la servidumbre y la precariedad, los sin-tierra y sin empleo, los jóvenes sin futuro, los fugitivos y los desterrados. Estos desequilibrios sociales estuvieron acompañados y agudizados por los cambios económicos. El paso de una economía de trueque a otra de beneficio, caracterizada por el uso y el abuso del dinero, configuró el panorama de la pobreza de una forma hasta entonces desconocida.

La puesta en marcha de esta economía de beneficio, si bien es verdad que dinamizó la sociedad creando un mayor nivel de bienestar, favoreció el enriquecimiento de unos pocos a cambio de desterrar a la marginalidad a grandes grupos sociales. La pobreza, además de generalizarse, se hizo anónima, por lo que resultaba más difícil de combatir.

Ante esta situación de pobreza, la Iglesia reaccionó y numerosos grupos de seglares se organizaron para ejercer la beneficencia. La reflexión teológica sobre la pobreza, estimulada por las circunstancias y favorecida por el medio urbano, no fue condicionada únicamente por los cambios económicos; brota de las profundidades de una tradición que siempre la ha considerado como una exigencia evangélica. En el siglo XII, el seguimiento de Jesús se condensa en "seguir desnudo a Cristo desnudo". La pobreza se convierte en expresión máxima del compromiso cristiano.

Esta revalorización teologal y canónica del pobre no borró, sin embargo, la faceta sombría que toda marginación comporta. La promoción del pobre a finales del siglo XII es principalmente conceptual y mística. El pobre en sí sigue siendo un olvidado. El pobre sigue bajo el pórtico de las iglesias con los penitentes. El pobre, en definitiva, sigue eclipsado por el rico.


Actualmente según autores y estudios del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y el Fondo Monetario Internacional, existen dos tipos de pobreza bases:

-Pobreza absoluta, en la que se estipula que se debe diferenciar a los pobres de los no pobres, estableciendo una canasta mínima de consumo representativa de las necesidades de la sociedad que se pretende analizar. Esta metodología permite detectar la pobreza crítica, y dentro de ella la pobreza extrema.
La línea de pobreza crítica se determina sobre la base del costo total de la canasta de consumo, que incluye los gastos de alimentaciónn, vivienda, salud, vestido y otros. La línea de pobreza extrema considera sólo los gastos de alimentación.
-La pobreza relativa trata de que la misma es relativa de las ciudades, campos, países, situaciones geográficas, etcétera. Por ejemplo la pobreza en el Desierto del Sahara es diferente a la pobreza en las montañas de Constanza, o la de la urbe de Suiza, Noruega o Suecia.
En ese sentido cada sociedad o cada país tiene un nivel o canal de pobreza, viéndolo desde el punto de vista de la relatividad de las cosas.

Dentro de esta pobreza podemos subdividir la misma en varios factores significativos para evaluar dichos niveles y estándares como por ejemplo en "pobreza educativa" , "pobreza de espacio habitacional", "pobreza de servicios", "pobreza de seguridad social", "pobreza de salud" o "pobreza por ingresos".


http://www.indexmundi.com/map/?v=69&l=es

Entrada realizada por : ANDREA GALMARINI GARATTONI

miércoles, 25 de abril de 2012

Cáritas Madrid y sus ayudas económicas.


El principal objetivo de las ayudas económicas con las que Cáritas ejerce su labor están destinadas a ofrecer un servicio caritativo, siempre bajo las premisas de que la buena voluntad no basta y que cada persona es única. Esto significa que los problemas, aunque sean los mismos, no se tratan de igual manera.
Otro objetivo importante que tienen estas ayudas es que su deber es apoyar procesos, no es el inicio ni la meta de ayudar a las personas. Todo debe llevar un proceso continuado y un seguimiento particular con el fin de reinsertar a los usuarios.

Vamos ya con los diferentes tipos de ayudas:

- SOIE (Servicio de Orientación e Información para el Empleo). El SOIE es nuestro recurso más común. Lo utilizamos cuando una persona viene demandando ayuda para encontrar empleo, sin nada más que objetar. Se le toman los datos personales y se le deriva a este centro. Aquí se les ofrece acogida y capacitación para el empleo, con cursos tan variados como aprender a hacer currículos, informática en distintos niveles o peluquería. Todo esto desemboca en el último paso, el BAE (Búsqueda Activa de Empleo). Esto es una redirección por parte de nuestros voluntarios para que los usuarios aprendan a moverse en el ámbito laboral y se desarrollen con soltura, y como fin principal, que encuentren empleo.

- Hoja de Caridad. Se trata de una ayuda económica de 900 euros como máximo, dada en situaciones puntuales como problemas de salud. Es obligatoria la entrega de documentación como el DNI o el Pasaporte, así como ser mayor de 18 años para apercibir esta ayuda. Se suele entregar a familias con muchos individuos, y con la mayoría de sus miembros en paro o en situaciones límite.

- Ayuda al Empleo. En esta ocasión, la ayuda económica disminuye a 300 euros, pero con el plus de 30 euros más por miembro del núcleo familiar, hasta un máximo de 450 euros. Como todas las ayudas, no es un fin, sino un medio, ya que está destinada a apoyar otros recursos de seguimiento personal, como la Renta Mínima de Inserción, (RMI). Los demandantes de esta ayuda deben estar inscritos en el INEM, o en su defecto en el SOIE (Servicio de Orientación e Información para el Empleo). También se da mucho a personas que acaban de salir de la cárcel. Esta es una ayuda trimestral, es decir, que si sigues cumpliendo estos requisitos, y otros como la búsqueda activa de empleo, cada tres meses se te podrá conceder de nuevo. Por ello, es obligatorio llevar un seguimiento del caso, haciendo que los miembros de la familia hagan lo posible para salir de su situación, como cursos de formación y capacitación para trabajar.

- Fondo de Ayuda Social. Está en una ayuda que se gestiona desde la Vicaria o el Arciprestazgo. Se da en situaciones de emergencia, hasta un máximo de 300 euros dependiendo de la demanda, es decir, de baja cuantía. Pueden estar destinadas a temas como plantillas para los pies o una prótesis dental. 


Javier Rechina


Indigentes como puntos wifi a cambio de limosna

15 comenta 
Hasta ahora estábamos acostumbrados a verlos vendiendo periódicos, ofreciendo pañuelos o buscando aparcamientos. Pero una agencia de márketing de Estados Unidos ha sugerido la idea que los indigentes se conviertan en puntos wifi callejeros que permitan acceder a internet a cambio de donaciones.

De este modo, las personas sin hogar actúan como transmisores inalámbricos y ofrecerían su 'conexión' durante un tiempo limitado a personas que necesiten acceder a la Red a cambio de una propina.

La agencia BBH Labs contrató a 13 voluntarios de un albergue de indigentes y los equipó con los dispositivos wifi, tarjetas de visita y camisetas en las que anunciaban sus servicios en algunas de las zonas más transitadas de la ciudad: "Soy Clarence, un punto de acceso 4G".

La empresa bautizó la idea como Homeless Hotspots. Pagaron a cada participante 20 dólares diarios y les permitían quedarse con el dinero recaudado en las donaciones, según explicaron los responsables de la agencia durante la presentación el experimento en la prestigiosa conferencia anual South by Southwest technology (Texas, EE.UU.).

El anuncio del experimento levantó una oleada de críticas tanto entre los asistentes al congreso como en las redes sociales ya que muchos usuarios rechazaban la propuesta y consideraban que usar a personas sin hogar como dispositivos inalámbricos era una medida explotadora y desconcertante.

No obstante, los responsables de BBH Labs han explicado que no se están aprovechando de los indigentes y recordaron, en declaraciones recogidas por New York Times que su compañía ya ha triunfado con experimentos similares, como en el que entregaron teléfonos móviles y asignaron cuentas de Twitter a los mendigos para llamar la atención sobre su difícil situación.

En este sentido, Saneel Radia, director de innovación de BBH Labs explicó que la propuesta se planteó tras observar que los indigentes vendían periódicos por un dólar.

Es una oportunidad de empleo, independientemente de quién lo ofrezca

"Lo vimos como una forma para aumentar la conciencia sobre la situación de estas peRsonas y como un medio para reintroducirlos en la sociedad y hablar con la gente", explica. "Es una forma para contar sus historia", añade.

Por otra parte, Mitchell Gibbs, el director del centro en el que se albergan los indigentes, se mostró sorprendido por la cantidad de críticas que ha recibido el proyecto porque considera que "es una oportunidad de empleo, independientemente de quién lo ofrezca". Además, señala, impulsa el "espíritu emprendedor".

Los voluntarios también estaban desconcertados por las críticas, entre ellos Clarence Jones,, un voluntario de 54 años que se quedó sin hogar a raíz del huracán Katrina. 

"Todo el mundo piensa que esto no vale nada, pero no lo siente así. Me encanta hablar con la gente y es un trabajo. Un día de trabajo honesto y pagado", concluye.

Entrada realizada por: SANDRA ARRANZ LUJÁN

miércoles, 14 de marzo de 2012

Mi visión de la pobreza.

La pobreza como yo la entiendo se describe como la falta de recursos para satisfacer tus necesidades básicas. Es una de las causas por las que las personas se quedan sin hogar. Y los afectados por este problema son cada vez más, debido en su mayor parte a la crisis. Al quedarse sin empleo, se forma un bucle en el que muchas personas se han visto atrapadas y todo ha desembocado en acabar en la calle. Luego, volver a tu situación anterior es una tarea que requiere un gran esfuerzo personal e institucional, no siendo capaz de hacerlo por uno mismo. Las instituciones deberían ayudar más a estas personas, ya que la pobreza no es como un catarro, es algo de lo que uno solo no puede salir y poco a poco se va convirtiendo en un drama humano y social, provocado en su mayor parte por el rechazo social que sufren. A ninguno nos gustaría ser pobres, desde luego. A nadie le gusta ir a pedir ayudas sociales. Da vergüenza verse en esa situación, ya que sientes que has fracasado como padre, o como madre, o como persona al ver a tus hijos pedirte las vueltas del pan para comprar chuches y decirles que no, que con esas vueltas mañana se come. Y este fracaso hace que te infravalores, que rindas por debajo de tus posibilidades en todas las otras facetas de la vida, y provoca que muchas personas abandonen y dejen de luchar por mejorar su situación. Deudas de la comunidad de vecinos, deudas al ayuntamiento, deudas de hipoteca, del colegio... deudas, deudas, deudas, que hacen que el poco dinero que consigues no puedas emplearlo en comprar alimentos o mantas, si no que todo te lo quiten para sufragar estos recibos impagados. Y lo peor de todo no es eso, son los intereses generados por estos retrasos. Además, es muy fácil darle 300 euros a un pobre, ahí a tocateja y te he solucionado la vida. Lo difícil es hacer un seguimiento personalizado a cada uno de esos pobres, regular su situación y explicar al mundo que la pobreza tiene salidas, que, como he dicho antes, requieren esfuerzo y coraje, pero sobre todo ayudas especiales e individuales. Nunca son buenas las medidas generalizadoras, como hacer en Madrid lo que funciona en Berlín o Londres. Y desde luego lo que no funciona es sacarlos del centro de Madrid por la imagen que dan. No estamos hablando de números, señores ministros y alcaldes, estamos hablando de personas, personas con sentimientos e inquietudes. Soluciones individuales para problemas individuales. La traba de la burocracia es el virus principal si hablamos de la pobreza como enfermedad. Todos son papeles, te falta este papel para esta ayuda, tienes que desplazarte a otro centro (muchas veces en la otra punta de Madrid) para esta otra, solicitudes, requisitos... Todo es un "vuelva usted mañana" como decía Larra. Solucionar esto está en nuestras manos, pero sobre todo en las manos de quienes gobiernan, de dejar de hacer la pelota para que pongan otra Las Vegas y empezar a moverse por esta gente, que un día podríamos ser cualquiera de nosotros quien se viera en estas situaciones. Y es que ahí entramos nosotros, los trabajadores sociales, para hacer nuestro trabajo. Es un trabajo duro, en el cual decir un NO muchas veces puede hacer pasar hambre a un niño de menos de un año. Pero lo cierto es que la mayoría de nosotros al salir de aquí engrosaremos las listas del paro y no es que no podamos, es que no nos dejarán hacer nuestro trabajo.




Realizado por: Javier Rechina

Instituciones que trabajan con personas sin hogar en la Comunidad de Madrid.


Rincón del Encuentro
 



Datos del centro
Nombre:   RAIS.
Dirección: Paseo de la Estación, 10  Móstoles (Madrid).
Ámbito:    Obra Social.

Fundación RAIS es una entidad sin ánimo de lucro y centra sus programas en las personas sin hogar con diferentes problemáticas. Parte de la premisa de que toda persona es única, irrepetible y poseedora de capacidades, recursos y potencialidades propias. RAIS confía en la capacidad de todas las personas para avanzar en su proceso de integración social y mejorar su calidad de vida, independientemente de su situación personal y de los procesos de desestructuración que pueda sufrir. 
Esta entidad busca intervenir con las personas que sufren procesos de exclusión, con la ayuda de diferentes valores: respeto a la persona, vinculación, relación, flexibilidad, globalidad, empoderamiento, autonomía, creatividad, baja exigencia… 
Para esto cuenta con un equipo multidisciplinar con formación y experiencia en  la psicología, el trabajo social, la educación social, la inmigración, la mediación o la integración social. 
El centro ofrece diversos programas como: programa de Acceso a los Recursos, dentro del cual se encuentra el Rincón del Encuentro, que es el lugar físico donde los usuarios pueden estar, interactuar entre ellos y tener sus entrevistas con el profesional para la resolución de sus problemas. Por otro lado dentro de este programa está el trabajo de calle, que consiste en ofrecer esta ayuda a las personas que no acuden al centro por diferentes motivos.
El programa de Acompañamiento Social, donde se realiza un acompañamiento personal con el usuario, como puede ser la tramitación de la documentación básica o de la tarjeta sanitaria. El programa de Alojamiento, RAIS cuenta con diferentes pisos para el alojamiento temporal y de rehabilitación de los usuarios. Programa de Activación, ayuda a la motivación a través de actividades como el fútbol, viajeteca, excursiones varias o grupo de teatro. Y programa de Empleo, facilita la integración socio laboral de las personas en situación de exclusión social a través de talleres adaptados a cada nivel del usuario para la búsqueda de trabajo.
Las personas que acuden suelen ser en su mayoría hombres, con un porcentaje menos de mujeres; al igual que el porcentaje es más alto de personas inmigrantes, sobre todo de Polonia, Rumanía y Marruecos, que de personas españolas que acuden al recurso. Y la edad de los mismos es de 18 en adelante, ya que la entrada a menores no es posible.
 Por todos los programas que ofrece y ejerce, su labor resulta importante ya que realizan un seguimiento cercano y constante con los usuarios para que el proceso de adaptación sea satisfactorio.

Entrada creada por: Almudena Lucas.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Madrid cree que la crisis ha aumentado un 45% las personas sin hogar

Hace algo mas de dos años, el Ayuntamiento de Madrid realizó cuantro estudios para saber cómo son y cuántas son las personas sin hogar que duermen en la calle. Los datos recogidos en dichos estudios fueron los siguientes: 621 en diciembre de 2006; 651 en febrero de 2008; 650 en junio de 2008; y 535 en marzo de 2009, años donde el país pasaba por una época de mayor prosperidad, viéndose ésta agravada en años posteriores a causa de la crisis. El aumento significativo del número de parados, siendo en  2007 de un  8,3% y en 2011 de un 22,85%, es el resultado de la situación político-economica a la que se ha visto sometida la población. El Ayuntamiento de Madrid desde el último estudio hasta la actualidad, cuatifica con absoluta certeza que hasta 800 personas duermen en las calles. 

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, anunció el 2 de febrero de 2012, la realización de otro estudio a fondo, siendo éste publicado a finales de este año.

En 2006, encontrandose Pedro Calvo como consejal de de Seguridad, pidió que la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado fuera modificada. Dicha modificación permitía a la policía municipal trasladar, incluso en contra de su voluntad, a personas sin hogar a los albergues. Ésta idea insistida por el Señor Ruiz-Gallardón el año pasado, cuyas palabras fueron: `` Se debe aprobar una ley estatal que establezca que, cuando hay recursos públicos gratuitos, sea obligatorío abandonar la vía pública, siendo necesario un debate profundo sobre los usos de la vía pública´´.

La oposición rechazo totalmente esa idea. Para Jaime Lissavetzky (portavoz municipal socialista) era inaceptable pedir una ley estatal que oblige a los sin techo a retirarse de la vía pública. El que tampoco se mostró de acuerdo con esta idea fue el portavoz municipal de Izquirda Unida, Ángel Pérez declarando: ``Para el alcalde, los problemas sociales son estéticos. Cuando no se ven no existen´´. 

Concepción Dancausa, entonces delegada de Servicios Sociales, anunció que tras el ``impacto social de la crisis´´, se estaba realizando un seguimiento,puesto que eran ya ``varios indicadores los que demostraban el aumento de las situaciones de vulnerabilidad´´. Sin embargo, según Botella se ha tenido que esperar tres años para que se realize un estudio a fondo, una ``fotografía nocturna de lo que sucede en las calles´´. 

Para pasar las noches frías y más extremas ( por debajo de los cero grados) el Ayuntamiento ha puesto a disposición de las personas sin hogar unas 1.864 plazas, de las 999 personas han sido atendidas. Cifra que supera la estimación de 800 sin techo puesto que incluye a extranjeros de paso y a personas que no duermen habitualmente en las calles.  En los 70 días de campaña invernal, se ha activado hasta en seis ocasiones la alerta por frío extremo, es decir, durante 25 días. El Ayuntamiento cuenta con 1.367 plazas estables, complementandolas con 497 en la campaña de frío, llegando a alcanzar las 1.864 plazas, cifra anteriormente dicha.´Éstas plazas son ``suficientes para atender las necesidades de los sin techo´´. El valor de dicha campaña es de 1,08 millones de euros, un 14% más que hace un año.  



Sandra Arranz, Almudena Lucas, Andrea Galmarini y MªAngeles Martín.

martes, 28 de febrero de 2012

Instituciones que trabajan con personas sin hogar en la Comunidad de Madrid.

DATOS DEL CENTRO
Nombre:                             PROGRAMA INTEGRAL VICENTE DE PAÚL
Dirección:                          Paseo del General Martínez Campos, 18 MADRID
Provincia canónica:          Madrid- Sta. Luisa
Ámbito:                              Obra Social.


El Centro de Día San Vicente de Paúl es un centro perteneciente a la organización humanitaria   de la iglesia católica Cáritas. Se trata de una institución que presta ayuda y servicios a personas sin recursos y sin hogar, abierto en horario de día desde la mañana hasta la tarde.
En el centro trabajan un equipo formado por las monjas, los trabajadores sociales y los voluntarios, aparte de otros empleados encargados de la limpieza y de la seguridad del edificio. Las personas sin recursos acuden al trabajador social para explicarles su situación, y éstos les conceden la tarjeta del centro en base a sus necesidades para que puedan beneficiarse de sus servicios. El centro ofrece un servicio de comedor, repartido cada día en dos turnos de almuerzo, acceso de orientación a la bolsa de trabajo, actividades de formación en campos de cocina o costura por ejemplo, aseos y salas de descanso y entretenimiento . En estas salas se ofrece un servicio de internet limitado (media hora para cada usuario aproximadamente), una biblioteca, periódicos, juegos de mesa y una habitación con televisión. En todas las salas hay mesas y sillas. 
Este centro realiza una labor muy importante de ayuda para las personas sin hogar, puesto que además de ofrecerles comida y la posibilidad de asearse en algún lugar, les mantiene ocupados y alejados de la calle. Considero que esto es fundamental para ellos ya que cuanto más tiempo pasan estas personas en la calle, más se dejan llevar por la depresión, la soledad y la vida indigente, mientras que viniendo a este centro se relacionan con otras personas, se entretienen jugando al domino u otros juegos del estilo y se mantienen informados de lo que pasa en la actualidad mediante el telediario y los periódicos. Además se crea un clima de confianza entre los voluntarios y los usuarios, porque muchas veces estos últimos comparten sus problemas y sentimientos con las personas que van allí para ayudarles. De este modo  encuentran consuelo y tienen la posibilidad de desahogarse con personas que les escuchan y tratan de comprenderles. Por todo esto opino que la labor de esta institución es muy buena y presta una gran ayuda a las personas sin techo que lo necesitan. Quienes acuden a ella son en su mayoría personas inmigrantes procedentes de África o Sudamérica, pero también hay Españoles e inmigrantes europeos. Se trata de un público cuya franja de edad va desde los 18 años hasta personas ancianas. Casi todos los usuarios son hombres, aunque también hay alguna mujer. A veces se crean situaciones difíciles puesto que algunos de ellos suelen estar a la defensiva si otra persona les dice algo que les pueda sentar mal, o si alguien ( voluntarios u otros usuarios) le critican algo de su comportamiento. Se sienten juzgados e intentan defenderse de malas maneras, y es importante que en estos casos los voluntarios tomen el control de la situación y sepan tranquilizarles y hacer que todo vuelva a la normalidad. Otras situaciones difíciles se dan cuando alguno de los clientes llega al centro en estado de embriaguez o cuando los compañeros se quejan del mal olor de alguno de ellos. Es primordial para las personas que allí trabajan saber mantener el orden y si algún usuario tiene un mal comportamiento se le puede amenazar con retirarle la tarjeta del centro. En general esto suele quedarse en simples amenazas, y los usuarios se retractan en su comportamiento, ya que en el fondo saben que esta institución y las personas que en ella trabajan se ha creado para ayudarles. 




Andrea Galmarini 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Índice

1.     Recorrido histórico y contexto actual en España
.
2.     Instituciones que trabajan con personas sin hogar en la Comunidad de Madrid.

3.     En relación  a las personas sin hogar diferencias que se encuentran entre hombres y mujeres.

4.     Problemáticas a las que se enfrentan las personas sin hogar.

5.     Evolución de las políticas y servicios orientados a las personas sin hogar.

6.     En foque de los medios de comunicación en relación a personas sin hogar.

7.     Demandas y necesidades encontradas.


8.     Derechos de las personas sin hogar, sobre todo si hablamos de personas inmigrantes.