El principal objetivo de las ayudas económicas con las que
Cáritas ejerce su labor están destinadas a ofrecer un servicio
caritativo, siempre bajo las premisas de que la buena voluntad no basta y que
cada persona es única. Esto significa que los problemas, aunque sean los
mismos, no se tratan de igual manera.
Otro objetivo importante que tienen estas ayudas es que su deber es apoyar
procesos, no es el inicio ni la meta de ayudar a las personas. Todo debe llevar
un proceso continuado y un seguimiento particular con el fin de reinsertar a
los usuarios.
Vamos ya con los diferentes tipos de ayudas:
- SOIE (Servicio de Orientación e Información para el Empleo). El
SOIE es nuestro recurso más común. Lo utilizamos cuando una persona viene
demandando ayuda para encontrar empleo, sin nada más que objetar. Se le toman
los datos personales y se le deriva a este centro. Aquí se les ofrece acogida y
capacitación para el empleo, con cursos tan variados como aprender a hacer currículos,
informática en distintos niveles o peluquería. Todo esto desemboca en el último
paso, el BAE (Búsqueda Activa de Empleo). Esto es una redirección por parte de
nuestros voluntarios para que los usuarios aprendan a moverse en el ámbito
laboral y se desarrollen con soltura, y como fin principal, que encuentren
empleo.
- Hoja de Caridad. Se trata de una ayuda económica de 900 euros como máximo,
dada en situaciones puntuales como problemas de salud. Es obligatoria la
entrega de documentación como el DNI o el Pasaporte, así como ser mayor de 18
años para apercibir esta ayuda. Se suele entregar a familias con muchos
individuos, y con la mayoría de sus miembros en paro o en situaciones límite.
- Ayuda al Empleo. En esta ocasión, la ayuda económica disminuye a 300
euros, pero con el plus de 30 euros más por miembro del núcleo familiar, hasta
un máximo de 450 euros. Como todas las ayudas, no es un fin, sino un medio, ya
que está destinada a apoyar otros recursos de seguimiento personal, como la
Renta Mínima de Inserción, (RMI). Los demandantes de esta ayuda deben estar
inscritos en el INEM, o en su defecto en el SOIE (Servicio de Orientación e Información
para el Empleo). También se da mucho a personas que acaban de salir de la cárcel.
Esta es una ayuda trimestral, es decir, que si sigues cumpliendo estos
requisitos, y otros como la búsqueda activa de empleo, cada tres meses se te
podrá conceder de nuevo. Por ello, es obligatorio llevar un seguimiento del
caso, haciendo que los miembros de la familia hagan lo posible para salir de su
situación, como cursos de formación y capacitación para trabajar.
- Fondo de Ayuda Social. Está en una ayuda que se gestiona desde la Vicaria
o el Arciprestazgo. Se da en situaciones de emergencia, hasta un máximo de 300
euros dependiendo de la demanda, es decir, de baja cuantía. Pueden estar
destinadas a temas como plantillas para los pies o una prótesis dental.
Javier
Rechina