Nombre: PROGRAMA INTEGRAL VICENTE DE PAÚL
Dirección: Paseo del General Martínez Campos, 18 MADRID
Provincia canónica: Madrid- Sta. Luisa
Ámbito: Obra Social.
El Centro de Día San Vicente de Paúl es un centro perteneciente a la organización humanitaria de la iglesia católica Cáritas. Se trata de una institución que presta ayuda y servicios a personas sin recursos y sin hogar, abierto en horario de día desde la mañana hasta la tarde.
En el centro trabajan un equipo formado por las monjas, los trabajadores sociales y los voluntarios, aparte de otros empleados encargados de la limpieza y de la seguridad del edificio. Las personas sin recursos acuden al trabajador social para explicarles su situación, y éstos les conceden la tarjeta del centro en base a sus necesidades para que puedan beneficiarse de sus servicios. El centro ofrece un servicio de comedor, repartido cada día en dos turnos de almuerzo, acceso de orientación a la bolsa de trabajo, actividades de formación en campos de cocina o costura por ejemplo, aseos y salas de descanso y entretenimiento . En estas salas se ofrece un servicio de internet limitado (media hora para cada usuario aproximadamente), una biblioteca, periódicos, juegos de mesa y una habitación con televisión. En todas las salas hay mesas y sillas.
Este centro realiza una labor muy importante de ayuda para las personas sin hogar, puesto que además de ofrecerles comida y la posibilidad de asearse en algún lugar, les mantiene ocupados y alejados de la calle. Considero que esto es fundamental para ellos ya que cuanto más tiempo pasan estas personas en la calle, más se dejan llevar por la depresión, la soledad y la vida indigente, mientras que viniendo a este centro se relacionan con otras personas, se entretienen jugando al domino u otros juegos del estilo y se mantienen informados de lo que pasa en la actualidad mediante el telediario y los periódicos. Además se crea un clima de confianza entre los voluntarios y los usuarios, porque muchas veces estos últimos comparten sus problemas y sentimientos con las personas que van allí para ayudarles. De este modo encuentran consuelo y tienen la posibilidad de desahogarse con personas que les escuchan y tratan de comprenderles. Por todo esto opino que la labor de esta institución es muy buena y presta una gran ayuda a las personas sin techo que lo necesitan. Quienes acuden a ella son en su mayoría personas inmigrantes procedentes de África o Sudamérica, pero también hay Españoles e inmigrantes europeos. Se trata de un público cuya franja de edad va desde los 18 años hasta personas ancianas. Casi todos los usuarios son hombres, aunque también hay alguna mujer. A veces se crean situaciones difíciles puesto que algunos de ellos suelen estar a la defensiva si otra persona les dice algo que les pueda sentar mal, o si alguien ( voluntarios u otros usuarios) le critican algo de su comportamiento. Se sienten juzgados e intentan defenderse de malas maneras, y es importante que en estos casos los voluntarios tomen el control de la situación y sepan tranquilizarles y hacer que todo vuelva a la normalidad. Otras situaciones difíciles se dan cuando alguno de los clientes llega al centro en estado de embriaguez o cuando los compañeros se quejan del mal olor de alguno de ellos. Es primordial para las personas que allí trabajan saber mantener el orden y si algún usuario tiene un mal comportamiento se le puede amenazar con retirarle la tarjeta del centro. En general esto suele quedarse en simples amenazas, y los usuarios se retractan en su comportamiento, ya que en el fondo saben que esta institución y las personas que en ella trabajan se ha creado para ayudarles.
Este centro realiza una labor muy importante de ayuda para las personas sin hogar, puesto que además de ofrecerles comida y la posibilidad de asearse en algún lugar, les mantiene ocupados y alejados de la calle. Considero que esto es fundamental para ellos ya que cuanto más tiempo pasan estas personas en la calle, más se dejan llevar por la depresión, la soledad y la vida indigente, mientras que viniendo a este centro se relacionan con otras personas, se entretienen jugando al domino u otros juegos del estilo y se mantienen informados de lo que pasa en la actualidad mediante el telediario y los periódicos. Además se crea un clima de confianza entre los voluntarios y los usuarios, porque muchas veces estos últimos comparten sus problemas y sentimientos con las personas que van allí para ayudarles. De este modo encuentran consuelo y tienen la posibilidad de desahogarse con personas que les escuchan y tratan de comprenderles. Por todo esto opino que la labor de esta institución es muy buena y presta una gran ayuda a las personas sin techo que lo necesitan. Quienes acuden a ella son en su mayoría personas inmigrantes procedentes de África o Sudamérica, pero también hay Españoles e inmigrantes europeos. Se trata de un público cuya franja de edad va desde los 18 años hasta personas ancianas. Casi todos los usuarios son hombres, aunque también hay alguna mujer. A veces se crean situaciones difíciles puesto que algunos de ellos suelen estar a la defensiva si otra persona les dice algo que les pueda sentar mal, o si alguien ( voluntarios u otros usuarios) le critican algo de su comportamiento. Se sienten juzgados e intentan defenderse de malas maneras, y es importante que en estos casos los voluntarios tomen el control de la situación y sepan tranquilizarles y hacer que todo vuelva a la normalidad. Otras situaciones difíciles se dan cuando alguno de los clientes llega al centro en estado de embriaguez o cuando los compañeros se quejan del mal olor de alguno de ellos. Es primordial para las personas que allí trabajan saber mantener el orden y si algún usuario tiene un mal comportamiento se le puede amenazar con retirarle la tarjeta del centro. En general esto suele quedarse en simples amenazas, y los usuarios se retractan en su comportamiento, ya que en el fondo saben que esta institución y las personas que en ella trabajan se ha creado para ayudarles.

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